jueves, 17 de junio de 2010

Día 9

Chuky parece de mejor ánimo que ayer. Es eso o la preocupación por el partido. Almorzamos livianito y tomamos unas cervezas con un rubio que destila San Isidro por todos sus poros, con obvios desconocimientos de fútbol pero bastante agradable. Chuky no alcanza a digerir del todo a Juan Martín, que así se llama el muchacho. Sin embargo, cuenta sus viajes y anécdotas sin alardear. Se termina de ganar la simpatía de Chuky cuando decide, sin mediar ningún comentario, pagar la cuenta en el restaurant. Como si hubiera estado pactado, nos vamos a la cancha los 3, conversando y alegres.
*Argentina-Corea: Se ven los mejores momentos de la era Maradona. 44 minutos casi perfectos. Jugando a lo campeón: Con solvencia, quizás sin brillo pero conscientes de que son un equipo superior y van a llegar lejos. Una distracción en el último minuto del primer tiempo, permite a los coreanos, quienes se habían mostrado timoratos y pusilánimes, descontar. En un partido que estaba para goleada, quedamos sólo a un gol. Habrá que ver como repercute eso en el segundo tiempo.
Los temores empiezan a sobrevolar la cancha. Argentina sigue siendo más pero Corea se anima y casi llega al empate en una buena jugada que el coreano que queda frente al arco elige pegarle a la pelota de la única manera que no había que pegarle. Inexplicable. Luego, se produce el más oportuno cambio que jamás haya hecho Diego y el partido se define a todo culo. El miedo a que nos empataran hizo que en el desahogo del festejo del tercer gol, Chuky me haya dado un abrazo tan fuerte que casi podía ver cómo el oxígeno se negaba a entrar en mí.
Actuaciones individuales altas: Di María que la primera que toca tira un caño bárbaro; Tévez con todo su barullo a cuestas y algunas ráfagas de aquél Tévez de Boca; Agüero cuando entró, parecía aquél que se dedicaba a quebrar las caderas de los defensores cuando gambeteaba jugando para Independiente; Messi mostró algunas pinceladas geniales que sólo él puede generar y, aún sin convertir, parece enchufado y destinado a ser el mejor jugador del mundial; Higuaín, por supuesto…Quizás lo más sorprendente sea que el cuerpo técnico parece trabajar. Se notan las jugadas preparadas. Se lee bien el partido y se hace un cambio genial. Hay un notable contraste entre este momento de los jugadores y cuerpo técnico con los volátiles momentos de las Eliminatorias.
No debería entusiasmarme así, ni dejarme llevar…pero es muy difícil pensar que Argentina, con estos jugadores así concentrados, no llegue a la final. Me dirán que no hemos jugado aún contra equipos fuertes. De acuerdo, replicaré, pero tampoco es que haya demasiados por lo visto hasta ahora. ¡Que les entre el miedo a los demás! “¡Vamos, carajo!” grita Chuky exaltado. “¡Vamos, la concha de su madre!” gritamos al unísono Juan Martín y yo, perdiendo toda compostura. Nos vamos contentos. Observo para mis adentros que Chuky no debe tener en mente ni rastros de Gertrude. Al menos, por ahora.
*Grecia-Nigeria: ¿A quién le importa este partido? Probablemente ni a los griegos ni a los nigerianos mismos. Pero se hizo lindo el partido. Grecia se encaminaba hacia una derrota indecorosa, a darse cuenta de su pésimo nivel futbolístico hasta que un nigeriano, al borde de la locura, le facilitó las cosas haciéndose expulsar estúpidamente. Terminó ganando Grecia jugando de manera aceptable. A decir verdad, jugando bastante bien para los niveles que le habíamos visto en el debut.
*Francia-México: Lo de Francia fue muy malo: Con buena voluntad se le puede contabilizar dos o tres situaciones de riesgo en todo el partido. Yendo en desventaja no mostró ni siquiera algo parecido a una actitud…Decepcionante. México, sin deslumbrar se dedicó a lo suyo, que en esta ocasión fue jugar medianamente prolijo y obstruir al rival que, como ya hemos dicho, se obstruía solito. Lamento que en el penal Cuauhtemoc Blanco no la haya picado.
Me informan fuentes fidedignas desde Buenos Aires que la transmisión de Vignolo y Niembro rozó lo ridículo, una vez más. Supongo que oír a Niembro tarareando y traduciendo los versos de La Marsellesa debió ser algo que difícilmente puedan olvidar los que lo sufrieron. Quizás, el viejo lobbysta, cínico y últimamente medio aputado, se esté adentrando en los terrenos pantanosos de la demencia senil. No sería extraño que no egresara jamás de allí.
Caí abruptamente en los pronósticos: 11 en 20 no es un buen promedio. Aún así, insistiré. Total, es gratis.
Alemania-Serbia: Alemania, 2-0.
Eslovenia-EEUU: Los yanquis, 2-1.
Inglaterra-Argelia: Inglaterra, 3-0.

miércoles, 16 de junio de 2010

Día 8

Hablamos con Chuky durante horas. En resumen, me cuenta que se fue de gira con algunos barras de otros países. Ya es sabido que la barrera idiomática está siempre levantada para Chuky y él la cruza con gestos, medias palabras, caídas de ojos y puñetazos. Alemanes, eslovenos, holandeses, sudafricanos, uruguayos, yanquis, argelinos fueron parte de un raid delictivo que incluyó, entre otras cosas, alcohol, sexo, drogas, lecciones prácticas varias sobre cómo hacer guita fácil (cobrar estacionamientos allí donde es libre; revender entradas; limpiar vidrios en los semáforos; apretar jugadores; el robo liso y llano) y hasta un safari que se frustró cuando uno de los bravos eslovenos, Milenko, se empeñó, pasado de cocaína, en querer cazar un león. Nadie lo pudo convencer de que el safari actual consistía en recorrer una reserva natural acompañados por un guía y no en la caza mayor. Sólo lo disuadió la mirada torva de uno de los guardias de la reserva. Eso y el balazo intimidatorio que le descerrajó a pocos centímetros de sus pies.
- Firmin -se pone más serio Chuky-. Zafé del éxodo de los barras; eludí los enfrentamientos…Es hora de que sepas algo.
- ¿Qué?
- Mirá, lo cierto es que yo tengo una parrillita en General Rodríguez que, aunque no lo creas, me permite vivir cómodamente más allá de los pocos pesos que garroneo como capo de la hinchada de Atlas. El viaje y todo me lo pago yo.
- ¿Y cuál es el drama, Chuky? Está bien eso. Y, no te ofendas, pero nadie podría considerarte un barra brava…
- Hincha caracterizado me calificarían periodistas tibios y dirigentes...Ja, ja, ja. Todo bien, Firmin. Ya te dije esto. Vamos a lo importante.
Se acomoda en el sillón, toma un trago de su café adulterado con cognac. Noto que cambia su mirada, se turba.
- Me enamoré. Estoy hasta las manos, Firmin. Quedé pelotudo con Gertrude, una alemanita divina que es hermana del tesorero del Stuttgart.
Mi mente, embotada por el fútbol, se dispara enseguida.
- Mirá si nos cruzamos en cuartos de final…
- A veces, Firmin, sólo la simpatía te salva de la estupidez. A veces, ni eso…El tema es que estuvimos juntos, nos juramos amor eterno y toda la pelota. Pero, sacando que yo tengo esposa y seis críos y sería algo imposible, en ella, no sé si es inherente a los germanos, el concepto de eternidad es bastante peculiar. Me acaba de informar que lo lamenta pero que se enamoró de un marfileño. Y estoy dolido. Lo peor es que ni cagar a trompadas al negro quiero.
Comprendo que Chuky está experimentando por primera vez esto del amor no correspondido, la esperanza, el rechazo y la desilusión. Imagino que se habrá casado a los 18 ó 20 años, apurado por el embarazo de su mujer y que quizás ella fuera la única que le movió el piso hasta ahora y la única que lo amó. Que amantes fugaces y prostitutas jamás alteraron su matrimonio. Tengo, en este momento, la posibilidad de darle a Chuky el único consejo posible. Las únicas palabras que prometen alivio…
- Ya pasará, hermano. Ya pasará.
Y confirmo que este chacal, delincuente menor, agresivo, medio bruto y desenfrenado es, al fin y al cabo, un buen sujeto.
*Honduras-Chile: Chile ganó y punto. Jugando ofensivamente; y relativamente bien Evidentemente, Honduras, Grecia y Argelia son los equipos más débiles del mundial. De todos modos, es claro que Chile tiene una identidad de juego. Y viendo cómo está la feria, eso ya es bastante. Me quiero detener un segundo en Bielsa. El tipo me cae bien. Más allá de sus locuras y errores, se notan en él la honestidad, la inteligencia y la búsqueda de la excelencia. Tipo leído, respetuoso. Casi todos los jugadores que fueron entrenados por él destacan su sabiduría. Para descalificarlo, rápidamente podemos mencionar la vuelta en primera ronda en 2002; considerar que la repetición excesiva (37 veces!) de un lateral es dictatorial y no una búsqueda de la perfección; la no inclusión de Riquelme en su selección.
*España-Suiza: Es casi un milagro ver que un equipo juega tocando en este mundial. España lo hace y por eso se lleva mi simpatía. Todos deberíamos celebrar a quien intenta (y generalmente logra) jugar de esta manera. Ver a Iniesta, que parece, como alguien dijo alguna vez, más un bancario que un jugador de fútbol exquisito, es un relajo para el que le gusta el fútbol. Piensa antes y ejecuta con simpleza. Sólo empañó su labor la buchoneada, que parece ya no ser exclusividad sudamericana, de pedir amarilla para un rival que lo tumbó.
A España, sólo le faltó el gol y no creo que carezca de contundencia. Basta ver todos los partidos que España vino ganando hasta este doloroso debut. Espero que no se traumen y continúen jugando así, ya que seguramente ganarán muchísimos más partidos que los que perderán. Lejos, el equipo más lindo para ver. Ojalá, podamos seguir viéndolo. Iñaki, entre sollozos, nos acota: "El dolor es grande, chavales, porque nos desmedimos en la ilusión. Un poco por el excesivo triunfalismo del periodismo español, justo es reconocerlo y otro poco por idiotas. ¿Cuándo, me quieren decir, España anduvo bien en los mundiales? Es un karma...Un karma."
Ya escucho llegar al galope las hordas de resultadistas a ultranza quienes a viva voz festejan el triunfo de Suiza. Disfruten de los rebotes y de los córners. Yo prefiero seguir deleitándome con este fútbol hermoso y, quizás por eso mismo, cada vez menos valorado. Vivimos en un mundo donde la mediocridad es celebrada, donde los medios para lograr el éxito no importan (como si el camino no importara, como si todo se tratase de llegar de A a B, como si la vida misma no fuera ese camino y A y B sólo estadíos circunstanciales), donde tipos sin ningún escrúpulo ni neuronas son considerados brillantes por su fortuna. Me resisto a eso.
Suiza fue leal, obediente y mezquino. Una jugada bárbara de su número 19 que termina con un sutil toque que devuelve el palo, fue como encontrar un destello rojo en un fondo gris. Pero la imagen que marca la robotización del fútbol, hacia la que nos encaminamos a pasos agigantados, fue la del defensor pelado suizo que cometió un foul, el español cayó, la pelota sigue rodando y el suizo concentradísimo, desencajado la corre y se lleva puesto, haciéndole foul también…a un compañero! Increíble. O no tanto.
Primera sorpresa del mundial. Fea sorpresa para el fútbol. Los mejores hasta aquí, por lo visto en la recién terminada primera fecha de todos los grupos, son Alemania, Argentina, España. Con promesas de mejorar: Holanda, Brasil, Chile. No mucho más.
*Sudáfrica-Uruguay: Solvente, con categoría, contundente Uruguay. Como si supiera a qué juega (asunto del que nos permitimos dudar). Waldemar, un hincha charrúa, mientras se ceba el enésimo mate nos comenta: “Bo, hace casi infinidad de mundiales y eliminatorias y amistosos y partidos de práctica que Uruguay no juega tan en serio. Tan eficaz y bien plantado. Aparte, Forlán y 10 más. Je,je,je. Creo que casi casi clasificamos, Bo.” Es probable que Waldemar tenga razón.
Sudáfrica fue sólo un tibio oponente. Pareció hasta ingenuo.
-Lástima por un lado- dice Chuky, aceptando un mate de Waldemar- pero por ahí si quedan afuera los locales se escuchen un poco menos esas cornetas de mierda.
Como apostilla, podríamos agregar que en 17 partidos hubo 28 goles. Y sólo un jugador tiene 2 tantos en su haber. Extraño.
Otros dos fallos, 10 en 17. A ver, mañana:
Argentina-Corea: Ganamos 3-1.
Grecia-Nigeria: Los nigerianos, 2-1.
Francia-México: Empate, 1-1.
Ya va subiendo la adrenalina de nuevo. La espera hasta mañana parece interminable.

martes, 15 de junio de 2010

Día 7

La esperanza duró poco: las cornetas demoníacas seguirán atronando. Lo han decidido las altas esferas de la FIFA justificándose en que son un “fenómeno cultural del país”. Ajá. Por ahora, me rindo. Cuando el mundial se haga en Argentina van a saber lo que es un fenómeno cultural…
Anoche coincidimos con Horacio Pagani en una taberna algo lúgubre. Yo andaba medio necesitado de unos tragos (Mi ánimo no era el mejor desde la ausencia de Chuky) y unos tragos andaban necesitados de Pagani. Entre whisky y whisky, me dice: “No seamos malos entre nosotros, Puchi. Este mundial es espantoso. Ya me resigné a no ver a Riquelme. Quiero ver a alguien que piense un poco alguna jugada. Un poco, querido!” La noche transcurre amena y Horacio me cuenta cientos de interesantísimas anécdotas. Todas truncas, claro. Arrancaba con la historia y mucho antes de la mitad o cuando se empezaba a poner jugosa, Pagani se detenía y argumentaba que no podía contarme más porque él “tenía códigos”. En fin, agotado de pavadas, le pregunto por qué se encuentra solo en el bar sin departir con ningún colega siendo que él es un tipo de juntarse con amigos. Me responde con una frase de su ídolo: “No vengo aquí a hacer amigos”. Lo dejo, algo averiado, en su hotel. Ahí, me retiene unos momentos Alejandro Fabbri, quien luce entre preocupado, fastidioso y calculador. “Es la séptima vez en 12 días que vuelve así” me informa. Parece que no me dio suficientes datos y estadísticas ya que prosigue: “Al quinto whisky, Horacio empieza a perder la sobriedad. El quinto whisky, y ese es el problema, suele liquidarlo a los 27 minutos de entrar al bar. Y no es un tipo que se vaya rápido de los bares.” Huyo como puedo de esa computadora con bigotes.
*Nueva Zelanda-Eslovaquia: Una agradable sorpresa. Esperaba un partido nefasto, insufrible. Bastante entretenido salió. Livianito sí, pero entretenido. Siempre pareció mejor Eslovaquia pero en los últimos minutos del segundo tiempo, pese a ser un equipo nuevito en mundiales, sin presiones, tomó el vicio de casi todos: se retrasó y decidió esperar a que el partido terminara con la inoperancia de los oceánicos. Se lo empataron en la última jugada. Ojalá pudiera yo entender el concepto ese de “cerrar el partido”.
*Costa de Marfil-Portugal: Empezó como para ilusionarse el partido, pero a los pocos minutos se vio lo que se ve casi siempre: un aburrimiento letal. Siempre más peligroso (con un parámetro muy bajo de lo que llamamos peligro de gol) Costa de Marfil. Por otra parte, lindas ambas vestimentas.
Quiero hacer una observación: Cristiano Ronaldo es un crack. Lamentablemente su excesivo apego a las cámaras lo pierde; se cree en la obligación de hacer un chiche en todas las jugadas y parece no asimilar la noción básica de que, a veces, lo más simple es mejor. Un último detalle: Parece cancherear todo el tiempo, tener niveles de soberbia superiores a la media y ser de mecha corta para el fastidio con propios y extraños. Dudo que esa actitud le permitiera salir intacto de cualquier picadito de barrio.
*Brasil-Corea del Norte: La imagen del coreano llorando desbordado cuando oía su himno fue de lo más emotivo que se vio hasta aquí en el mundial.
¿Habrá jugado el futuro campeón? Los coreanos aguantaron bien el primer tiempo pero era evidente que Brasil impondría su mayor peso específico, como casi siempre. El gol de Corea, sobre el final oficia como premio a un equipo esforzado y leal, pero también es un incentivo para otras selecciones y una alerta para Brasil...Mientras no se enojen y nos pinten la cara a todos...Por cierto, y sin que venga a cuento de nada: No me cae nada bien Dunga.
9 en 14, aflojamos un poco hoy. Ahí van los próximos:
Honduras-Chile: Chile, 2-0.
España-Suiza: España, 2-0.
Sudáfrica-Uruguay: Empate, 1-1.
Llegando al Shilton oigo una voz familiar que me llama: “Firmin!”…

lunes, 14 de junio de 2010

Día 6

Desde anoche que desconozco el paradero de Chuky, no ha aparecido ni a dormir. Temo por la integridad física…de los demás. Espero verlo pronto, noto su ausencia. Como que me acostumbré a su compañía.
Ha sido un día tranquilo. La emoción inicial empieza a mermar pero supongo que el miércoles volverá el cosquilleo.
Alcanzo a dialogar unos minutos con algunos hinchas argentinos y noto un entusiasmo algo riesgoso. Sólo justificado por la certeza de que tenemos el as de espadas. Pero, ojo, deberíamos pensar también en tener alguna vez algo para el tanto, un 3 para ayudar, un mísero ancho falso o mentir bien aunque más no sea.
*Holanda-Dinamarca: Más promesas que concreciones. Como casi siempre, ay, Holanda. Terminó dando una imagen solvente pero durante el primer tiempo pareció un equipo del montón. Dinamarca, un fiasco. Nada, ni actitud, ay, daneses. Dos buenas noticias: el morocho Elia; la recuperación para otros encuentros de Robben. Diviso a lo lejos a Van der Mole y Van der Ola, no tan interesados en el partido como en conseguir otras cervezas. Linda gente.
*Japón-Camerún: Oía antes del partido a ciertos genios del análisis futbolístico quienes extrañamente jamás aciertan ni una y siguen liderando opinión, decir que esperaban de este encuentro un lindo partido ya que ni orientales ni cameruneses sabían especular. Bueno, o aprendieron pronto o estamos frente a otra pavada más urdida por estos cráneos. Partido trabado, carente de ideas, como casi todos hasta aquí. Lo ganó Japón. Lo pudo haber empatado Camerún sobre el final. Un bodrio.
*Italia-Paraguay: Jamás, o contadas veces para ser menos tajantes, se espera ver buen fútbol en un partido en el que juega Italia. Y es casi seguro que, a pesar del respeto que inevitablemente se le tiene por sus resultados, es una de las selecciones más despreciadas por las demás. Vaya a saber uno si por el catenaccio, por la soberbia que parecen irradiar sus jugadores y técnicos o por la antiestética eficacia de su planteo (a estas alturas, toda una identidad bien definida), lo cierto es que no caen nada simpáticos. Con excepción, claro, de ciertos cultores del amarretismo , el antifútbol y el resultadismo a ultranza que quedan al borde del desmayo extático cuando comprueban una y otra vez las innegables capacidades defensivas y el oportunismo de Italia.
Con Paraguay, a pesar de que pareciera esta vez tener un equipo con más juego, convengamos que tampoco se suele aguardar demasiado lirismo. De hecho, solemos emparentar al seleccionado paraguayo más con la garra, el coraje y la fiereza que con la naranja mecánica. “Por lo menos no con la mecánica porque con la naranja yo sí que nos asocio.” me acota Alcides, un enfervorizado hincha guaraní con quien veo el partido.
Sin embargo, el primer tiempo no fue del todo soporífero. Extrañamente, Italia intentaba jugar por abajo y asociarse y Paraguay no encontraba la pelota ni la posición en la cancha. A los 20’ emparejan los guaraníes y poco antes del final de la primera mitad se ponen en ventaja con un cabezazo luego de una pelota parada. Varios italianos piensan en el suicidio al grito de “¡¿Justo a nosotros un gol así?!” Otros no piensan nada.
El segundo tiempo nos sorprende con el cambio del arquero italiano. Se rumorea que es por lesión. Ya imaginamos las casseteras declaraciones del arquero que lo reemplazó (¿jugó con bufanda?): “Nunca es grato entrar por la lesión o el bajo rendimiento de tu compañero” Y uno volverá a preguntarse bajo qué circunstancias pretenden ingresar los suplentes. Sobre todo, los arqueros suplentes.
En la cancha no pasó nada del otro mundo, pero la intensidad con la que se jugó evitó el bostezo. Se veía claramente que Italia empataría más temprano que tarde por ímpetu y porque Paraguay ya le empezaba a tomar el gustito al 1-0 y se retrasó. A partir del empate era casi lógico que Italia lo fuera a buscar con alma y vida. Así también lo defendió Paraguay. Terminó siendo un emotivo empate. Es claro que son dos que ya están en octavos, teniendo en cuenta los otros dos rivales del grupo.
8 de 11. Veremos si me caigo mañana. Ahí voy:
Nueva Zelanda-Eslovaquia: Indescifrable. Me juego por Eslovaquia, 1-0.
Costa de Marfil-Portugal: Portugal, 2-1.
Brasil-Corea del Norte: Brasil, 3-0.

domingo, 13 de junio de 2010

Día 5

Después de la euforia, el relajo. Hemos bajado las revoluciones luego de la ansiedad y la adrenalina acumuladas hasta ayer.
Algunos apuntes rápidos:
. Es cada vez más notorio que la Plastiball con la que se juega el Mundial no favorece a nadie: Los arqueros no le encuentran la vuelta, los pateadores de tiros libres no pueden hacerla bajar (Todos, pero todos, los tiros libres que uno presupone más o menos riesgosos han sido ejecutados entre medio metro y un metro por arriba del travesaño), los más dúctiles en los pases largos se quedan sorprendidos ante los piques irrisorios que da la pelota. Un factor que tampoco colabora es el césped húmedo y cortito. Supongo que ya le tomarán la mano. O no y entonces veremos un mundial bastante fulero.
. La camiseta negra de México es preciosa. La vestimenta que usó EEUU roza la horripilante esencia de la de Arsenal (una de las más feas de la historia del fútbol). La de Eslovenia, la que lució hoy al menos, es alegre en su innovación. La de Australia, coherentemente, tiene una onda surfer, tipo Rip Curl. Pero nada superará, creo yo, el conjunto de Holanda en su estridente naranja. ¿Qué se yo? Me cae simpática Holanda. Y eso que aún no jugó.
. Toti Pasman era un boludo más que pululaba tratando de parecer polémico y afilado por noticieros y programas intrascendentes. De golpe, el destino (que a decir verdad, ya venía siendo bastante generoso con él, teniendo en cuenta sus aptitudes) lo empujó a un lugar que jamás soño. Pasó a ser un boludo importante. Al polemizar con Maradona, más allá del desbarranque de Diego (más de lo mismo de siempre, ¿qué esperaban?), y al Maradona darle entidad distinguiéndolo de entre todos los periodistas al insultarlo, supo que había encontrado, de pura casualidad, un lugar en el mundo. Y todos los integrantes de la selección, supieron que tenían su puchinball. Así Heinze lo ninguneó con el mismo argumento que antes había utilizado Verón con el impresentable de Feinman. En algún punto deben estar, los muchachos de la selección, bastante aliviados con el contrincante que les tocó o que eligieron. Su agudeza intelectual, la de Pasman digo, no pareciera ser de lo más notable. Eso define a los dos bandos.
. Está empezando a tomar forma la idea de prohibir esa infamia que es la vuvuzela. Hasta cuando duermo siento esa especie de panal amplificado que es ese zumbido infernal. Apúrense.
. Atención! Extrañar a Riquelme está llamado a ser el deporte más popular de Argentina, detrás del fútbol, detestar a Martín Arévalo y el truco. Que el jugador que mejor entiende el fútbol dentro de la cancha lo esté mirando por TV no deja de ser sorpresivo. De todos modos, en caso de salir campeones habrá sido el deporte más fugaz de la Argentina detrás del pato.
*Argelia y Eslovenia: Uno de esos partidos horrendos que son los que le arrancan múltiples orgasmos a Fernando Niembro. Argelia no acertaba dos pases seguidos y Eslovenia era la sinfonía del pelotazo sin sentido. Un regalo del arquero argelino, quien pareció querer solidarizarse con el arquero inglés ofreciéndose como punto de escarnio y burla de esta primera ronda, permitió que los eslovenos sintieran por primera vez en su historia lo que era ganar en un mundial. Supongo que esto derivará en una orgía con prostitutas eslovenas o quizás eslovacas en la concentración.
*Serbia-Ghana: Si la curiosidad de un partido la provoca su árbitro, algo no anda bien. Es cierto, dirigió bien Baldassi. Incluso, tuvo la suerte de cobrar (acertadamente) el primer penal del mundial. No quiero imaginar el bombo que le harán los medios argentinos a esta actuación de Baldassi. El planteo de Serbia fue de un amarretismo casi demencial. Lo de Ghana no fue mucho mejor, desde ya. Cuando expulsaron al serbio se podía apostar que se retrasaría aún más el equipo de Antic. Sin embargo, llegaron más claro que antes y parecía que se iba en un 0-0 el partido. Hasta el penal. Una tontería de un defensor serbio y adiós mi plata. Es algo extraño ver cómo los entrenadores mezquinos se la pasan todo el partido gritando indicaciones acerca de juntarse más en el fondo, apretar en el medio, obstruir a tal rival. Ahora, cuando van perdiendo, se desesperan gritando y gesticulando como posesos para que suban todos. Locuras de estos tiempos.
*Alemania-Australia: Hay cosas que no variarán jamás. Una de ellas es, sin duda, la candidatura de Alemania a ganar los mundiales. Esta vez, por suerte para el espectador neutral (¿los hay?), más sustentada en un juego más asociado y más vistoso que lo que uno suele encontrar en los seleccionados alemanes. Querrán imponer la idea de que no jugaron contra nadie. En parte, es verdad: Australia es otro de esos países para los cuales el fútbol no fue predestinado, pero también es cierto que muchos jugaron contra nadie y no terminaron de dar la imagen de contundencia, solvencia y eficacia de Alemania. Primer seleccionado que impuso respeto. Veremos.
No es por sacar chapa, pero llevo 6 aciertos en 8 partidos. Si no nos detenemos en los scores (creo que sólo 2 acerté), podemos decir que voy bastante bien. Van los de mañana:
Holanda-Dinamarca: Voy por Holanda. 2-1.
Japón-Camerún: Empate. 1-1.
Italia-Paraguay: Empate. 0-0.

sábado, 12 de junio de 2010

Día 4

Y llegó el día esperado. La ansiedad, a veces, se torna inmanejable y supongo que por eso estamos despiertos desde muy temprano con Chuky. Charlamos un rato con los amigos holandeses Van der Mole y Van der Ola quienes no terminan de confiar en su selección. Sin embargo, tanto Chuky como yo, creemos que Holanda va a ser una linda sorpresa en el Mundial. Tratamos de inculcarles algo de fe, pero resulta imposible. Tan imposible como querer inculcarles algo de fe en su selección a los holandeses. Nos desean buena suerte y nos despedimos.
A unas cuadras del Ellis Park alcanzamos a divisar a Roberto Giordano tratando de memorizar la letra de “Argentina es un sentimiento…”; notamos que le cuesta horrores. Alguien debería sugerirle que intente con algo más fácil, algo del estilo de “Olé, olé…Diego, Diego”. De repente, de la nada, surgen 4 muchachotes y comienzan a pegarle con ganas. Con muchas ganas, digamos. Todos se quedan estupefactos, sorprendidos, sin reacción. Es como una imagen congelada donde se alcanza a oír una débil voz que repite como un mantra que no le peguen. Todo concluye de la misma forma que comenzó: repentinamente. Se diría que nada ha cambiado, a excepción de la cara de Giordano y de su posición, que si bien antes era vertical ahora no me animaría a calificarla de horizontal. “Qué actitud cobarde!” le digo a Chuky con tono de periodista indignado. “Sí, haberlo dejado vivo es de cobardes. Si entrás en una de esas, llegá hasta el final y bancate las consecuencias”, me susurra en un tono filoso. Lo miro perplejo y noto, por primera vez, una mirada taimada, ladina…Me entra cierto temor. Al fin y al cabo, Chuky es un barrabrava, apenas lo conozco, capaz que el tipo se cargó unos cuantos fulanos…Empiezo a tejer ideas y excusas para perderlo...Me sacude con una palmada en la espalda que creo que acorta mi vida en unos 6 ó 7 años, se ríe fuerte y me dice: “Sos pelotudo, Firmin, eh?” Me jura y perjura que me estaba jodiendo. Le creo y retomo la confianza en él.
Nos acercamos al comienzo del partido…El músculo arrector se contrae, la piel se eriza…
*Corea-Grecia: Es espantoso lo de Grecia. No tienen idea de cómo defender, de cómo atacar…En fin, carecen por completo de las nociones básicas de este juego. Lo de Corea, que tampoco es el non plus ultra del fútbol, se limitó, con un poco de orden, a abusar de las facilidades que le ofrecía su rival. Salvo por unos minutos del segundo tiempo donde los helenos empujaron un poco, quizás avergonzados por su ineptitud, y los coreanos se dedicaron a boludear. Cuesta entender cómo equipos como Grecia llegan a disputar este Mundial.
*Argentina-Nigeria: Una decepción: Evidentemente el equipo no juega a nada. No me detendré en detalles ni mencionaré nombres. Una esperanza: Messi quiere ser Messi catalán. Daba la sensación que cada vez que la agarraba la Pulga, algo podía pasar o cambiar. Siempre fue evidente que es un jugador distinto. Era hora que lo empezara a mostrar en la selección. Cumplió. Lo bancamos. Por cierto, mi desprecio hacia Heinze, no cambia. Podrá hacer goles y estar hace 10 años en los mejores equipos del mundo, pero no alcanza a disimular que es un canalla.
Lo importante es ganar dicen los resultadistas. Agrego que si jugamos así cualquier equipo europeo nos vacuna. No importa, festejamos, nos abrazamos y miramos para adelante. Lo de algunos periodistas argentinos es, a estas alturas, inexplicable.
*Inglaterra-EEUU: Partido mirado a medias. O sea, medio entretenido. La pelota que se le escapa al arquero inglés la hubiera atajado Luisa Vehil sedada y con una mano.
No voy tan errado con los vaticinios; sí con los resultados.
Argelia-Eslovenia: Es un Quini 6. Gana Eslovenia. 2-1.
Serbia-Ghana: Ghana, por 1-0.
Alemania-Australia: Los teutones por 2-0.

viernes, 11 de junio de 2010

Día 3

Toda ceremonia inaugural es, por definición, aburrida. En Olimpíadas, en Mundiales o en Torneos Bonaerenses de Papi Fútbol. Algunas por duración, aunque tengan algún que otro momento interesante y la mayoría por añadir a su innecesaria extensión el bostezo inevitable que provocan los soporíferos actos. Supongo que esta apertura fue bastante pasable y le suma muchos puntos su brevedad. Si de mí dependiera alguna vez una inauguración de este estilo lo reduciría a un lacónico: “Buenos días, empieza el mundial” y, a lo sumo, algún video preferentemente subido de tono. Pero ese soy yo.
Chuky se quedó dormido en medio de la ceremonia, mitad por la resaca que arrastraba. Ya me había alertado más temprano: “Firmin, no te escabies jamás con Amarula. Será muy autóctono pero te deja la madre de todas las resacas” Tomaré su consejo. Parece un sujeto que sabe de lo que habla. Al menos en este aspecto.
Me encontraba yo, hace algunos meses, casi desinteresado por este acontecimiento pero me fue invadiendo, me fue poseyendo el clima mundialista. Y, quiérase o no, es emocionante. Así que no me sorprenderá verme desatado, gritando como un loco, emocionándome con el himno…Será inevitable. Una vez más. Y pensar que hay gente, inteligente en algunos casos, que insiste con el repetitivo “El fútbol son once tipos corriendo detrás de una pelota” La sentencia los define. También algunas modelos sostienen que un libro es una revista sin fotos. Verán, hay para todo gusto…
¡Y ya arranca!
*Sudáfrica-México: Comenzó el partido con los sudafricanos atados, erráticos, nerviosos como si la situación los superara y un equipo mexicano que intentaba asociarse mediante toques y buen fútbol con un Giovanni dos Santos como para ilusionar a los pinches cabrones. Mereció más México en ese primer tiempo. En el segundo tiempo, la actitud de los locales empezó a prevalecer. Se pusieron en ventaja mostrando una de las grandes falencias de México: La defensa. Frágil, lenta y medio marmota. La otra falencia de los mexicanos es la falta de gol. Habíamos visto el amistoso contra Italia donde generaron no menos de 10 situaciones claras de gol, convirtiendo apenas 2. Nótese que el empate azteca se dio por medio del histórico Rafa Márquez que está más cerca de las quesadillas que del entrenamiento con conitos. Bien por Sudáfrica que hasta lo pudo ganar sobre el final, mal por México que insinúa y promete siempre, no sé muy bien qué pero lo que sí sé es que jamás cumple. Primer pronóstico, fallido. Análisis mejores y más detallados, búsquenlos en otros lares. Y tomen esto como la primera máxima de estas crónicas. Como apostilla podría agregar, como me sugiere un amigo, que el payasesco arquero mexicano Pérez tiene un alarmante parecido con el Dr. Evil de Austin Powers.
Durante el partido hubo algún intento de hacer “la ola”. Chuky y yo nos resistimos a esta payasada. Chuky me arenga, se enajena: “¿La ola? ¿Qué invento nefasto es ese? Una pelotudez, Firmin. En la cancha se alienta, se putea, se grita, se canta y no se toca esa cornetita del orto. Eventualmente se le tira algo al referí…Pero, ¿la ola? Son todos putos. Déjense de joder. Es como en esos partidos amistosos de la selección contra un rejuntado infame a los cuales asisten los pavotes con el gorrito arlequín y entonan el desangelado “Vamos, vamos Argentina…que esta barra quilombera…” ¿Quilombera? Mátense. Hay que alejar a la familia de las canchas de fútbol.” Admiro esa sabiduría ancestral de Chuky. No puedo menos que estar de acuerdo con él en este punto.
*Uruguay-Francia: Partido trabado, horrible. Veíamos a Forlán solo como un paria luchando contra todos los franchutes. Francia, no mostró nada, que es lo mismo que decir que Francia jugó igual que siempre. Es notable la merma en el rendimiento que la pendejita le regaló a Ribery. Obviamente, lo exculpamos. Tener a Tití en el banco resulta, cuanto menos, sospechoso. Por otro lado, dos detalles quiero marcar: la primera buchoneada del Mundial, pidiendo amarilla para un rival fue de Uruguay; el primer expulsado fue de Uruguay. Un partido olvidable.
Después de un día agitado y emocionante, Chuky me confiesa que desea que mañana pierda Corea para que lleguen desmoralizados a jugar contra nosotros el jueves. Le explico que los coreanos no tienen moral. Lo barrunta durante un rato, comprende lo que intento decirle y accede a darme la razón. Percibo en Chuky un interlocutor más capacitado y apto que varios.
Más o menos con los vaticinios de ayer, lo admito. Insistimos con los de mañana, no sin antes aclarar que me invade una ilusión que excede la razón en cuanto a la selección argentina se refiere. Pese a todo, sí.
Corea-Grecia: Empate. 0-0
Argentina-Nigeria: Ganamos. 3-0
Inglaterra-EEUU: Empate, sorpresivo, tipo 2-2.