jueves, 1 de julio de 2010

Día 23

Mis confiables fuentes desde Buenos Aires me mandan por e-mail sus apreciaciones acerca de las transmisiones televisivas del mundial. Transcribo el primero de los informes:
"Se ha hecho una inversión muy grande, desde luego, para enviar a periodistas, pseudoperiodistas, ex jugadores, bataclanas, saltimbanquis, movileros, adulones, subnormales y figuritas a cubrir el Mundial. Tanto esfuerzo económico y de logística debería ir acompañado de ciertos conocimientos previos y ciertas ganas de hacer bien el trabajo. Sin embargo, para los que estamos aquí, en Buenos Aires, han sido, una vez más, decepcionantes las transmisiones televisivas. No, por supuesto, la televisación en sí que ha sido, por lejos, la mejor hasta la fecha; con cámaras en todos lados, buenas repeticiones en slow-motion y algunos hallazgos en gestos y enfoques.
Querido Firmin, este balance, anecdótico e insignificante; estas sensaciones personales sobre nuestras glorias, lo comenzaré con el canal estatal:
Ya habíamos tenido pruebas suficientes de las incapacidades de los relatores y comentaristas de Canal Siete durante el campeonato local. No nos defraudaron. Con un equipo apenas mediocre en el que destacan Oscar “Soberbia” Martínez y Pablo Tiburzi, quien tiene serios inconvenientes para elaborar algún comentario coherente.
Los relatos de Gustavo Kuffner resultan intolerables. Una voz chillona (alguien dijo alguna vez que podría vender alfajores en el Roca con probable éxito), un estilo que quiere parecer florido y se queda a mitad de camino entre el tedio y la pavada. Cada dos o tres pases (no se destaca por equivocarse demasiado en los nombres de los jugadores, es cierto) le pregunta a sus comentaristas: “¿Qué opina, Enzo, cómo lo ve?” o “Contanos, Diego, ¿qué te parece ese ataque eslovaco?” Y aquí aparecen los dos ex futbolistas devenidos en analistas del fútbol: Enzo Francéscoli y Diego Latorre. El uruguayo es una especie de agua tibia, sin jamás jugarse por algo concreto (de la escuelita de Macaya) y con una clara dificultad para hacerse entender. Su palabra top es “poseso” que él no usa para adjetivar a un jugador que ha sido poseído por algún espíritu maligno, sino para referirse a la posesión del balón por parte de tal o cual equipo.
Por su parte, Latorre tiene un gusto futbolístico con el cual simpatizamos, pero los comentarios que vierte suelen ser repetitivos y suenan cargados de superioridad, como creyendo que el televidente no ha comprendido cabalmente su genialidad.
Este es el equipo principal de la televisión pública. Al menos, han tenido la decencia y la amabilidad de dejar acá a Marcelo Araujo y no insistir con Mario Cordo. (Creo que hay un tema de derechos comprados por el Siete a TyC, pero reservándose éste último el derecho de elegir productores, relatores, etc.)”

Pronto, los otros informes.
Mañana empiezan los cuartos de final. Esto se pone tan lindo como tenso.
Brasil-Holanda: ¿Qué decir acerca de este partido? Lo típico: que pinta para partidazo, que es una final anticipada, que Brasil siempre es más. Lamentablemente para nuestras simpatías y solidarizándonos desde ya con nuestros amigos Van der Mole y Van der Ola, gana Brasil. Por 2-1. Ojalá me equivoque.
Uruguay-Ghana: -La lógica indica – nos dice muy calmo, Waldemar, mientras echa yerba en el mate – que deberíamos ganar, bo. Pero no crean que será coser y cantar.
Nos miramos con Chuky y no podemos menos que impresionarnos por la pasmosa calma que irradia Waldemar pese a que Uruguay está muy cerca de pasar a las semifinales de un mundial después de quichicientos años. Y creemos que sí, que lo logrará. Gana Uruguay, 3-2.
Pero ya sabemos que todo es superfluo: lo que verdaderamente nos importa y nos mantiene ansiosos es lo que sucederá el sábado.

miércoles, 30 de junio de 2010

Día 22

Evidentemente, necesitábamos este receso. Aprovecho el día para pasear más tranquilo y comprar regalos. La efervescencia de estos días parece haberse evaporado hoy. Relajado, disfruto de cada momento de mi jornada. Veo turistas por todas partes, algunos encaran sus actividades de manera peculiar: Alborotando todo a su paso, dejando un reguero de pelotudez por allí donde pasan. Creo reconocer a uno, sin embargo, que por su andar parece llevarse el mundo por delante. Literalmente. Se tropieza cada tres pasos con cualquier obstáculo. Es Marcelo Bielsa. Lo encaro con respeto: "¿Cómo anda, Marcelo?"
-Bien, aunque nunca se puede abandonar una competencia de esta magnitud sin tristeza, frustración y decepción. - me dice, cabizbajo.
-Lo noto medio ensimismado, ajeno a la realidad.
-Por supuesto, caballero. Ha caducado la felicidad futbolística del pueblo chileno. Me siento responsable de buena parte de su crecimiento, pero también de este doloroso adiós. Yo, más que nadie, sé que mi sistema funciona!
-Marcelo, con todo respeto, usted es un hombre noble, algo sanguíneo tal vez, pero ¿no le parece que se ha puesto algo terco con eso del sistema?
-El fútbol es movimiento, desplazamiento. Yo considero indispensable que en cualquier circunstancia mis jugadores estén corriendo.- Y sin más, ensaya una carrera loca hacia la nada.
Pienso en la ausencia de Riquelme en su período en la selección y comprendo: Este tipo está loco. Buen tipo, instruído, noble y futbolísticamente ofensivo, pero está loco. Da gusto oírlo hablar y casi que a uno le caen simpáticas sus convicciones... Pero está loco.

martes, 29 de junio de 2010

Día 21

Chuky recibe noticias desde Buenos Aires. Hay un revuelo, me cuenta, con esta historia del premio que ha ganado. Como siempre, estamos acostumbrados al exitismo y al chauvinismo. Fíjense que cuando un grupo de 300 biólogos descubre algo importante, siempre habrá un argentino, o un descendiente de argentinos o uno que nació acá de pura casualidad o uno que habla bien el lunfardo. Y eso será noticia y tema de debate y ejemplificación magnificado por los medios. Por eso, no nos sorprende que Telenoche haya ido a buscar a la Gladys, casi se caían de maduro las felicitaciones llovidas de todas partes de Argentina. El presidente de Atlas llamó a Chuky para congratularlo e invitarlo a unos ñoquis en su homenaje. Clarín está por editar un dvd con las 10 mejores escenas de Chuky, el barrabrava (así piensan titularlo, se rumorea, en un derroche de originalidad) donde podremos ver, entre otras cosas, el robo de la bandera de Fénix, el apriete al árbitro en el vestuario y la épica batalla de Chuky resfriado y a mano limpia contra 3 barras de Sacachispas. La revista Gente, dicen, está preparando un especial con su vida…No quiero imaginarme si no saliéramos campeones. ¿Será Baldassi dirigiendo la final? Todo sirve para llenar. Y no estoy diciendo que el premio de Chuky no sea algo remarcable. Digo que si lo remarcan no es por lo loable sino más bien por el interés morboso que puede despertar. Como esas notas en todos los canales, radios y medios gráficos queriendo pontificar porque un colectivero en Villa Luzuriaga devolvió una valija con 200.000 dólares. Y lo hacen, encima, como cargándolo, sobrando la situación, subestimándolo. Por cierto, yo les aclaro, desde la oscuridad de mi alma y de mis reprobables conductas, que me los quedo seguro. Un sujeto que porta 200 lucrecias verdolagas en un portafolio y se lo olvida no merece que se lo devuelva.
Pero lo que termina conmoviendo a Chuky es que su mujer, la Gladys, la madre de sus 6 hijos le dijo, mediante una entrecortada comunicación telefónica, emocionada: “Así me gusta, papi. Ni pienso dejar que vengan los de la tele…como tengo la casa hecha un desastre…Ah, acá tus críos están que no aguantan del orgullo. Y yo tampoco. Te amamos.” Ahí, este hombre bravo y curtido se quebró y rompió en llanto.
*Paraguay-Japón: Un embole supremo. Pero era esperable, Japón no se animaba y Paraguay siempre priorizará el cero en su arco. Después, los penales y adentro los guaraníes. Valió la pena tolerar esta farsa futbolística sólo para verlo festejar a Alcides. Si no fue preso es porque estaban todos demasiado contentos como para notar sus excesos. Estaba fuera de control, pobre hombre. Entre la alegría enorme que debía tener y (nos gusta imaginarlo así y ya lo damos por cierto) el fuego erótico que arrastra desde su pubertad fue un espectáculo digno de verse. Nos alegramos por él y por Paraguay. No nos caen, futbolísticamente hablando, simpáticos los nipones.
Una última apreciación: Sólo un miserable puede tener a Ortigoza como suplente. Hoy fue el mejor jugador paraguayo.
*España-Portugal: Bien por España. Oíamos a los nefastos de siempre decir que España tenía la pelota pero no dañaba (y ya llevaba como tres tiros netos de gol que el muy buen arquero portugués atajó) y que Portugal era un canto al oportunismo y la genialidad táctica porque esperaba y trataba de salir de contra. Por suerte, todos se dieron cuenta que España no renuncia a jugar al fútbol (a veces le sale bien y otras no tanto) de la manera más simple: teniendo la pelota, pasándosela a un compañero y tratando de habilitar al compañero mejor ubicado para definir y que Portugal esperaba atrás sólo porque es un equipo timorato, sin alma (ni aún perdiendo, apuraron con coraje) y muy limitado para crear situaciones de gol. Otra frustración más para los lusitanos. ¿Y Cristiano? Pésimo; sin ganas, al menos de jugar, ya que de mirar a las cámaras y posar no se priva un momento.
Iñaki no lo puede creer, está visiblemente shockeado. “Tíos, sólo falta un partido, y no el más difícil que nos pueda tocar, y quebramos la maldición de cuartos. Sinceramente, pensé que no pasábamos de hoy.” Nos invita a comer. Aceptamos, claro.
7 de 8 en octavos, nada mal. Ahora a esperar. Hay un relax de dos días, por suerte. Estamos algo embotados de fútbol. No nos culpen.

lunes, 28 de junio de 2010

Día 20

Los festejos fueron algo desmedidos en relación al nivel de juego que mostró la selección. Para ser sinceros, fueron desmedidos en relación con cualquier cosa. Durante la pantagruélica ingesta alcohólica, conversamos animadamente con Chuky acerca del partido y convinimos en varias cosas. En el medio de la charla se nos unió Juan Martín que se disculpó por no haber ido con nosotros a la cancha. “Todo bien, nene. Pero no metas bocadillo que estás en bolas de fútbol” le dice Chuky pero amistosamente y sonriendo. Le muestra contento el premio, Juan Martín lo felicita, continuamos los tres con el análisis, ciertos comentarios dejan en clara evidencia que los conocimientos de fútbol que tiene Juan Martín son más bien rudimentarios, lo silenciamos amablemente.
Romero no tuvo su mejor tarde pero es un buen arquero. Otamendi cumplió. Demichelis pareció inseguro una vez más (“Todo el tiempo arreglándose el pelito. Puto.” Agrega Chuky a quien, evidentemente, le cae algo grueso el defensor del Bayern Munich). Burdisso anduvo bien; Heinze cumplió en lo suyo, evitó un gol y se proyectó pero a lo Heinze o sea, desordenado, sin claridad y a los pelotazos. No podemos permitir que Heinze sea la salida del equipo. En el medio, Mascherano hizo más o menos lo que pudo, que ayer fue poco. Di María, en quien al menos yo depositaba cierta esperanza, estuvo errático y como perdido y asustado en la cancha. Maxi hizo algún barullo pero de ninguna manera rindió lo que algunos quieren hacernos creer. Messi estuvo muy atrás, su partido más flojo en este mundial aunque tuvo un par de arranques con su sello. Tévez, puro corazón, un golazo y algún que otro atisbo de aquél Carlitos que jugaba en Boca. Higuaín, sólo el lujo del gol, nada menos.
Lo malo de la selección ayer fue que pareció jugar como en las Eliminatorias: sin un plan, medio a lo que salga. Los primeros 20 minutos fuimos claramente superados en todos los sectores de la cancha. Lo que asusta, y sin desmerecer a nadie, es que México nos hizo eso. No Brasil, no Alemania sino México.
Entonados por los licores de la alegría, jugamos como todo el mundo a ser técnicos. De hecho, plantamos una formación para jugar contra Alemania: Romero; Otamendi, Demichelis (Chuky quería reemplazarlo por Samuel, con lo cual yo estoy de acuerdo pero es casi imposible que eso suceda), Burdisso, Heinze; Pastore (Un indiscutido entre nosotros, atrevido, descarado y, más allá de la simpatía que nos despierta, sería de gran ayuda para Messi que podría ser abastecido mejor que por Maxi y podría estar más arriba que es donde más rinde. Cuando Messi juega de enganche, en general, decrece notablemente su rendimiento), Bolatti, Mascherano, Maxi o Jonás; Messi; Tévez. Una locura sacarlo a Pipita pero luego de unos minutos nos dimos cuenta que queríamos jugar con 12.
Hoy, con el café reparador y más calmados, sacamos a Bolatti pero volvimos a dejar a Higuaín afuera. O sea, el equipo improbable sería: Romero; Otamendi, Demichelis, Burdisso, Heinze; Maxi, Mascherano, Jonás; Pastore; Messi, Tévez.
Habrá que prestar atención al buen juego que tiene Alemania en el medio. Se nos viene un partido bravísimo el sábado, pero los alemanes deben pensar exactamente lo mismo.
*Holanda-Eslovaquia: Un trámite, como se preveía. Eslovaquia fue apenas un entrenamiento para la Naranja. Van der Mole y Van der Ola están chochos. Creen, y no les falta razón, que Robben está iluminado y eso es una ventaja. Nos invitan unas cervezas, yo declino pero, para mi asombro, Chuky acepta. “Firmin, nada mejor que una cervecita helada si venís medio resacoso.” Quizás tenga razón, pero mantengo mi negativa. Dice Van der Mole: “Ojalá no nos toque Brasil, aunque es lo más probable. De todos modos, si se da la lógica y nos tocan los brasileños, tenemos con qué ganarles. Y ojo si pasamos…” Van der Ola, en cambio, es más cauto, más temeroso, más conservador, más cuidadoso, está cagado en las patas de sólo pensar en Brasil.
*Brasil-Chile: Juega cuando quiere Brasil. Cuando acelera, te liquida. La selección dirigida por Bielsa hizo bastante bien las cosas en los primeros minutos, luego con el partido muy cerrado, lo abre Brasil con un cabezazo de Juan. Chile, como se suele decir de todos los equipos de Bielsa, continuó con su único plan: ir, ir e ir. Y Brasil, con una apabullante superioridad individual, hizo lo que quiso. Entre esas cosas que quiso, hizo 2 goles más. Se le viene Holanda a Brasil, un partido que será, queremos ilusionarnos, bárbaro.
Lo de Chile fue digno, pero nada del otro mundo, tampoco. 2 victorias, 2 derrotas. Cuando enfrentó a 2 selecciones de peso, perdió con claridad los 2 encuentros. Hay que reconocer que no es precisamente un golpe de suerte pasar la primera ronda y que te espere Brasil con los brazos abiertos. El Mundial, no parece estar hecho a la medida de Bielsa. Hay algo ahí que no encaja. Veremos si tiene una tercera oportunidad.
5 en 6. Mañana los últimos 2 choques de octavos:
Paraguay-Japón: Durísimo partido para ambos. Pero voy por los paraguayos. Nada futbolístico que lo sostenga, sólo un pálpito. 1-1 en el partido y en el suplemento, Paraguay a cuartos por penales.
España-Portugal: Partido parejo. Un clásico. Portugal parece bien armadito atrás, pero siempre defrauda en los mundiales. España parece bien armadito en el medio, pero siempre defrauda en los mundiales. Nada más que por gusto futbolístico, voy por España, 3-2.

domingo, 27 de junio de 2010

Día 19

(Continuación)... Terminada la perorata, se disponen a entregar el premio…¡Y lo gana Chuky! Lo abrazo emocionado; de fondo se oyen algunos compases del himno argentino, tibios aplausos, un “Bien, che”, un alarido de una mujer, un eructo y un grito de “¡Fraude!”
Los miserables burócratas de la FIFA han tenido un gesto justo al fin. Sube al escenario Chuky a recibir el premio que consiste en un paraavalanchas de tamaño bolsillo, recubierto con una pátina dorada, que si llega a ser oro, vale sus manguitos.
Chuky no demora ni da rodeos de conferencista. Conmovido, agradece a la Gladys, a sus 6 hijos y, cuando me menciona, mientras se golpea el corazón y luego me señala, se me hace un nudo en la garganta.
Comienza la rueda de preguntas:
-Chuky, lo felicito. ¿Le puedo hacer una pregunta indiscreta?
-Hola y gracias. Mire, caballero, las preguntas, decía un compatriota mío, Oscar de Wilde, nunca son indiscretas. Las respuestas, a veces sí. Dispare.
Un silencio complaciente invade el lugar, perplejo pero benévolo, el periodista deja pasar el desliz como si valorara el esfuerzo de este tipo sin formación para citar al chispeante irlandés.
-¿Cómo hizo usted para variar su conducta delictiva habitual y ser merecedor de este premio?
-No tan delictiva, macho. Yo pienso que este viaje ha sido para mí como aquel de los Beatles a la India, como cualquier viaje trascendental hacia la profundidad de uno mismo. Eso y haber conocido a Firmin.- Me guiña un ojo.
-¿Cómo piensa seguir su carrera?
-Seguiré yendo a alentar a Atlas, comiendo con amigos. Dejaré algunas conductas no tan prístinas que he tenido en el pasado, si a eso se refiere.
-¿Es usted un ejemplo para la juventud argentina?
-De ningún modo.
-¿Qué daría por salir campeón?
Chuky, se retira del escenario majestuosamente sin contestar esa transitada estupidez. El periodista ignorado se sonroja y empieza a comprender que repetir pelotudeces no siempre es el mejor ejercicio.
Nos vamos en un auto blindado y escoltados por dos motos policiales. Chuky destila orgullo: “Mirá cuando se lo muestre a la Gladys” me dice y me muestra el paraavalanchas que, créase o no, termina siendo de oro.
*Alemania-Inglaterra: Partidazo. Alemania fue más, siempre; con Özil y Muller a pleno aprovechó los espacios que los ingleses regalaban. El gol legítimo no convalidado a Inglaterra seguramente influyó. Pero en todo el partido, todo el contexto, Alemania fue más. Son dos equipos grandes, merecíamos este partido. Qué choque nos espera!
*Argentina-México: Si en los primeros 20 minutos hubiésemos tenido una selección seria enfrente, perdíamos. Hoy, hay que decirlo, más allá del resultado, Argentina no jugó bien. El primer gol, en off side, decretó la suerte del partido. Vamos Argentina, carajo! Pero nos vimos complicados. Definimos con lo mejor que tenemos que es la delantera. Atención con los teutones. Crédito abierto: Argentina te mata arriba.
3 en 4. Mañana:
Holanda –Eslovaquia: La naranja, fácil. 2-0, regulando.
Brasil-Chile: Los brazucas le tiran las camisetas en la cancha y les ganan. Fácil, al trote, Brasil, 2-0.

sábado, 26 de junio de 2010

Día 18

Nos pasa a buscar por el hotel el dirigente de Atlético Tucumán y rumbeamos para el pequeño salón donde se hará la ceremonia de entrega del premio al mejor comportamiento de un barrabrava en la primera ronda del mundial. La FIFA decidió, conjuntamente con organismos de seguridad, otorgar el premio al terminar la primera fase porque así se podía evaluar a todos los participantes.
Llegando al lugar, distinguimos a varios barras argentinos y de otros países en actitud belicosa. Por suerte, los encargados de seguridad son los mejores guerreros zulúes que, se les ve en la cara, llevan en su ADN siglos de luchas contra la jungla y las injusticias. Para mayor disuasión, delante de los zulúes hay sentados estratégicamente 4 viejitos con camperas de los Hell’s Angels y ametralladoras sobre sus regazos. Supongo que no habrá disturbios.
Pese a ingresar con el influyente tucumano, debimos presentar documentación, certificada y autenticada con original y copia de la invitación. Nos sentamos cerca del escenario, vemos que el recinto está bastante concurrido. Reconocemos a algunos periodistas, dirigentes, un entrenador desempleado, una conocidísima profesora de latín (al menos ella suele presentarse de esa manera) y algunas chicas que parecen de fácil acceso y cortas de mente. –Esas son las “barreras”- nos desasna el tucumano. Como ve que no lo comprendemos agrega: “Una especie de botineras, pero de barrabravas. Espabilen, muchachos.”
Y vemos a los contendientes de Chuky. Al nigeriano, que se parece a Mr. Eko, se lo ve abatido, no sabemos si será por culpa de una noche agitada o por la eliminación de su selección. Sabemos que es el capo de la hinchada del Niger Tornadoes y no sabemos mucho más.
Nos enteramos que el barra norcoreano entregó sus armas y pidió asilo político en la embajada de Venezuela. No pareciera estar bien informado pero ya es problema de él: un competidor menos para Chuky.
La portuguesa es algo digno de verse. Compararla con una orca sería descalificador para la orca; el noble cetáceo posee una gracia y una elegancia en sus movimientos que difícilmente esta mujer monumental pueda tener. Se nos acerca y debe ser de antología la cara que pongo porque la lusitana me ruge: “Fica tranquilo, chico.” Saluda a Chuky con un movimiento de cabeza que bien podría haber provocado un cataclismo del otro lado del mundo. Se aleja, bamboleante y triunfal, como una mamá elefante que acaba de darle una lección a sus crías. “Ni en pedo me peleo con ésta” me susurra Chuky. Debo decir que jamás osaría llamarlo cobarde por ello. Algunos sostienen que la cobardía es el miedo con razón. Aplica en este caso.
El neozelandés tiene una pinta de tranquilo oficinista. Es amable y parece medio inocente. Lleva tatuada una pelota de rugby en su antebrazo izquierdo.
El hooligan es el capo de la barra del Leeds. Parece ideal para una de esas películas de Guy Ritchie. Mete miedo, parece hecho de acero. Sin embargo, saluda muy cortésmente, con toda la flema británica.
Por último, el hondureño parece recién ingresado a la mara Salvatrucha, está lleno de moretones. Nos dice que fue brutalmente golpeado por una anciana suiza y que no reaccionó porque quería ganar este premio. En otras circunstancias, nos agrega intimidante, hubiera cortado varios filetes de anciana.
Comienza la ceremonia con una diatriba soporífera sobre las conductas humanas y la influencia social de los hinchas caracterizados y demás sandeces...(Continuará)
*Uruguay-Corea: En un entretenido partido ganó Uruguay sin que le sobrara mucho. Corea fue un digno rival y Uruguay contó con un Suárez inspirado y un Forlán (líder del equipo) de muy buen mundial. Parece posible el sueño oriental de alcanzar las semis. Por lo pronto, ya se metieron en cuartos casi sin darse cuenta.
*EEUU-Ghana: Antes que nada, hay que decir que la camiseta que usó Ghana hoy es de lo más feo que se vió jamás; al diseñador de ese esperpento deberían liquidarlo. Primer tiempo todo de Ghana que debió irse al descanso con, al menos un golcito más en su haber. Segunda mitad, emparejan los yanquis. Y a suplementario. Daba la sensación de que los africanos eran un poco más que los norteamericanos y con un pase largo sumado a las dudas de la defensa norteamericana que no sabía si batear o encestar, encontraron el boleto a cuartos de final. Los yanquis empujaron con coraje pero carecieron de ideas.
De todos modos, pareciera que Uruguay es algo más que Ghana. Pero, nunca se sabe.
1 en 2. Y mañana dos grandes partidos:
Alemania-Inglaterra: Alemania, 2-1. Los ingleses sólo pueden apelar a su historia y tienen la contra de su aborrecible técnico; los teutones tienen mejor juego me parece, y algunos jugadores interesantes (Özil, fundamentalmente)
Argentina-México: Ganamos. Por fútbol, porque están afilados los jugadores, porque Maradona anda derechito en las estrategias y en los cambios y porque este México no parece tener con qué dar el batacazo. Todo depende de Argentina. 3-1.

viernes, 25 de junio de 2010

Día 17

Comprendo que Chuky se toma en serio lo del premio cuando lo veo aparecer en el hall del Shilton. Ataviado con un impecable traje azul marino y la habitual maraña de pelo prolijamente engominada, me saluda con formalidad: “¿Qué hacés, boludo?” Lo observo detenidamente: “Chuky, todo bien con el traje, pero la camisa floreada se dejó de usar cuando finalizó la serie Magnum. La corbata naranja, sabelo, no ayuda. Tu pelo está por ganarle la batalla a la gomina y está a punto de desmadrarse, pero valoro tu actitud. Lo que puedo acotarte es que Argentina ya terminó su primera ronda por ende tu evaluación de comportamiento, también.” “No importa, Firmin, tengo una imagen que resguardar.” No insisto en detalles superfluos, no le pregunto cuándo compró las cosas, qué imagen debe cuidar, lo dejo ser feliz. Ojalá ganase el premio, creo que se lo merece: su notorio cambio aparenta ser sincero.
*Portugal-Brasil: Un primer tiempo picadito. Se daban como en bolsa y como si este partido definiera algo. Pero la pica es así: no importa si jugás por los caramelos, sencillamente no te bancás al rival. En el segundo tiempo se calmaron pero ya el partido era una mediocre parodia de enfrentamiento. Un empate previsible, aburrido y mezquino.
*Corea del Norte-Costa de Marfil: Una superioridad notable de los africanos que no les alcanzó para clasificar. Lástima por Drogba, un gran jugador. También lamentamos, algo que se nos escapó ayer, la ausencia de Camerún, el equipo más fresco de África. ¿Quién sabe cuántos norcoreanos volverán a su país? Presentaron un equipo que en un intercolegial en Buenos Aires, saldría último cómodo. Tal vez, no sabemos si los rumores son ciertos, les sirva a algunos para emigrar, como si fueran los ’70.
Hay planteos que hacer con respecto a este negocio llamado Mundial. Ver: Argelia, Honduras, etc. Quizás, en otras crónicas...
*Chile-España: ¡Y el fútbol fue generoso! Pese a la derrota, pasaron los chilenos también. Se lo merecían, hubiera sido una injusticia y una tortura para Bielsa y para un equipo que siempre, pero siempre, ataca. Fue más España, como se preveía; y tuvo la fortuna, gracias a Honduras, de evitar a Brasil en octavos. Ojo con los gaitas. Por cierto, qué jugador Iniesta! Lo más parecido a Riquelme que vimos en el mundial. Qué definición en el segundo gol! Bravo por las dos selecciones. Son, obviamente, un plato más suculento que la exasperante Suiza.
*Suiza-Honduras: ¡Qué alegría! Honduras lo hizo. Logró empatar con los amarguísimos helvéticos. Por suerte para el fútbol, pasaron los dos equipos que siempre buscan ser protagonistas y quedó afuera esta obediente, leal y obsesivamente mezquina selección suiza. A hacer chocolates y relojes, gente. El fútbol es para los otros.
¿Le sirve al Universo y a Honduras en particular, jugar un mundial? Desconozco la respuesta, pero sé lo que a mí me gustaría. Y no va en detrimento de la selección hondureña.
Termina la primera fase con un balance de 26 aciertos en 48 partidos. Apenas sobrepasando el 50%. No está tan, tan mal, después de todo.
Vamos con los octavos de final:
Uruguay-Corea: Creo que gana la celeste, que ha mostrado una solidez inusual en ellos. Forlán en gran momento…Son superiores a Corea, deberían pasar. Uruguay, 2-1.
EEUU-Ghana: Chivísimo partido. Si me apuraran les diría que me caen más simpáticos los yanquis (en lo que a fútbol se refiere, claro) Y voy por esa pequeña simpatía…Ganan los yanquis, por penales. 1-1 en el partido.